La plataforma de streaming más importante del mundo maneja previsiones más que optimistas.
En la reciente reunión anual de sus ejecutivos para analizar el negocio en profundidad se fijó el objetivo de duplicar en 2030 la facturación de 39.000 millones de dólares lograda en 2024, en parte gracias a alcanzar los 9.000 millones en ventas de publicidad.
Esas cifras, filtradas a The Wall Street Journal por asistentes a ese encuentro, implican igualmente triplicar el beneficio operativo del año pasado. Eso supondría rondar los 30.000 millones de dólares, entre otras cosas gracias a culminar 2030 con alrededor de 410 millones de usuarios frente a los 301,6 millones con los que completó el pasado ejercicio.
Una porción significativa de ese incremento llegaría de mercados como India o Brasil. Y lo esperado es que en esos y otros mercados la opción más popular sea el plan con anuncios, que según la compañía de análisis de suscripciones Antenna fue escogida en el 43% de las nuevas altas tramitadas en febrero en EEUU. Ese dato mejora el 40% que señalaba sobre enero, lo que a su vez explica que por primera vez haya subido el precio en esa versión.
La última reunión de revisión del negocio dejó sobre la mesa una proyección interna de facturación de casi 80.000 millones de dólares.
Gracias a esa tendencia el negocio publicitario de Netflix está «empezando a ganar escala«, según el analista Robert Fishman de MoffettNathanson indicaba en una nota reciente para inversores. Además la compañía está a punto de reemplazar en su mayor parte a su socio inicial Microsoft con la tecnología publicitaria propia que ha venido desarrollando.
Ese despliegue técnico está previsto para las próximas semanas en EEUU, con lo que la compañía podrá hablar de él en su presentación para anunciantes (upfront) fijada para el 14 de mayo en el Perelman Performing Arts Center de Nueva York. La venta automatizada es prioritaria para Netflix de cara a aumentar escala y revertir la tendencia a la baja de sus CPMs por la presión ejercida por el inventario masivo de Prime Video.
Y para impulsarla la gran apuesta es la progresiva adquisición de derechos deportivos. De hecho Netflix aspira a hacerse con un paquete de emisiones del fútbol americano (NFL) y muestra interés por emitir la Fórmula 1 en EEUU después de que su serie documental Drive to Survive haya estimulado el interés por ella en ese mercado.











