El Instituto Cervantes está trabajando en la renovación de su identidad de marca, después de tres décadas desde su nacimiento.
Esta institución, dedicada a promover universalmente el español, hará un estudio inicial para identificar las debilidades y fortalezas en la forma en la que se presenta a sus distintos públicos. En concreto, realizará en esta fase previa una auditoría de percepción de la marca, interna y externa y un análisis de sus públicos, y además llevará a cabo un estudio sobre lo que debe ser la marca Instituto Cervantes.
Con toda esa información recopilada, la idea posterior es trazar estrategias y planes concretos de actuación en la mejora de la identidad corporativa del Instituto y de su comunicación. Realizará para ello un nuevo manual de imagen de marca, que quedará publicado en la web de la institución. Aquí tendrá un papel importante su nueva identidad verbal (enunciación de la voz y los tonos verbales de la marca) y sonora (se aplicará en (podcast, altavoces inteligentes, etc.).
El organismo, presente en 45 países, pondrá asimismo especial atención a su comunicación digital. Para ello, encargará a un proveedor especializado el diseño de un Plan de Estrategia de Comunicación Digital, que comprenderá sus sitios web, redes sociales y aplicaciones móviles. También deberá hacer un rediseño completo de la web del Instituto.
Este proceso de rebranding durará hasta finales de 2025, según prevé el Instituto. La compañía especializada que se encargue de todos estos servicios contará con un presupuesto máximo de casi un millón de euros. Deberá poner a disposición del Instituto un equipo de 14 profesionales, entre jefe de proyecto, consultores de marca y de comunicación o expertos en diseño.







