El grupo Henneo volvió el año pasado al beneficio tras un 2020 en el que la pandemia lastró sus cuentas y perdió 5,5 millones de euros.
En 2021, el grupo editor aragonés consiguió ganar un millón de euros, gracias fundamentalmente al aumento destacado de su facturación. Los ingresos alcanzaron los 160 millones de euros, lo que significa un crecimiento interanual del 23%.
La parte que más ha crecido es la de tecnología de la información y la comunicación, que Henneo vehicula a través de su filial Hiberus. Esta parte contribuyó al grupo con unos ingresos de 58,7 millones de euros, un 40% más que en el ejercicio anterior.
De hecho, la rentabilidad de esta línea de negocio logra compensar la actividad del área de medios de comunicación, que es deficitaria. En concreto, la línea de tecnología registró el año pasado un beneficio antes de impuestos de 3,5 millones de euros, frente a los -1,2 millones que arrojó la edición de medios. No obstante, es una gran mejora respecto a 2020, cuando el negocio de prensa arrojó unos números rojos de 7 millones de euros.
La publicidad crece un 35%
Y es que el negocio tradicional de la editora ha repuntado durante 2021, sobre todo en lo referido a la publicidad. Con esta fuente de ingresos, Henneo obtuvo 35,8 millones de euros, lo que implica un incremento interanual del 35%. En cambio, la venta de ejemplares se redujo un 3%, hasta quedarse en los 25,7 millones de euros.
Fruto de la recuperación tras el COVID, también registró crecimientos el negocio de producción audiovisual, que contribuyó con 28,4 millones de euros (+10%), el de impresión, con 7,8 millones de euros (+41%) y el de distribución, con 4 millones aportados (+8%).
Gracias a este aumento de la actividad en todas las líneas de negocio, Henneo amplió de forma considerable su plantilla el año pasado: de 2.205 al cierre de 2020 se pasó a los 2.649 un año después. Es un crecimiento del 20%. Aunque la mayor parte de la fuerza laboral de la empresa presidida por Fernando de Yarza se emplea en el grupo tecnológico Hiberus, que cuenta con una plantilla de unos 1.500 profesionales y ya llega a una facturación de 93 millones de euros.
La editora aragonesa se beneficia del tirón de su filial tecnológica, que ya acapara la mayoría de sus ingresos.
La idea de la compañía es que la rama tecnológica siga ganando peso en la cuenta de resultados. Para 2024, se espera que aporte el 66% de los ingresos, según los planes desvelados por DIRCOMFIDENCIAL. Los objetivos de la compañía pasan por llegar a una facturación de 230 millones de euros dentro de dos años y llegar a los 4.000 empleados.











