El impuesto sobre determinados servicios digitales (más conocido como ‘Tasa Google’) es efectivo en España desde inicios del año pasado para aquellos grupos que tienen una facturación global superior a los 750 millones de euros y más de 3 millones en España. A las empresas que reúnan estos requisitos se les gravará un 3% de los ingresos derivados de servicios de publicidad en línea, intermediación en línea y transmisión de datos.
Uno de los grupos que en principio cumple con estos requisitos es el noruego Adevinta, propietario de los marketplaces Fotocasa, habitaclia, InfoJobs, coches.net, motos.net y Milanuncios; que tuvo una facturación de 188 millones de euros en España el año pasado y 1.521 millones de euros a nivel global.
No obstante, existe mucha incertidumbre sobre quién debe pagar este gravamen y quién no. Así lo han expresado muchas empresas que se dedican a la publicidad, como agencias de medios o la propia Adevinta. Esta multinacional reconoce en sus cuentas anuales que la tasa está «rodeada de un alto grado de incertidumbre» y desconoce a ciencia cierta si todos sus servicios prestados en España entran dentro del alcance del impuesto.
Adevinta se inclina actualmente por concluir que no todos sus servicios estarían afectados por la Tasa Google, por lo que la provisión que ha reservado para este fin está ajustada a esa interpretación. Para aclarar sus dudas, ha entablado comunicación con la Agencia Tributaria, pero en ningún caso espera que las cantidades adicionales que tuviera que hacer frente Adevinta superen los 5 millones de euros, según especifica la compañía noruega en sus cuentas.
Situación similar es la que la compañía atraviesa en otros países europeos como Francia, donde hay un impuesto parecido. Aunque en este caso Adevinta ha decidido no provisionar ninguna cantidad para hacer frente a la tasa francesa, pues su interpretación es que no le afecta. Si finalmente fuera obligada a abonar el impuesto, la compañía cree que no excedería de los 29 millones de euros para los años 2019, 2020 y 2021. Más parecida a la situación española es la de Italia, donde Adevinta también ha reservado una provisión.
92 millones de euros
La Tasa Google española se creó para gravar la actividad de grandes multinacionales tecnológicas, tales como Google, Amazon o Facebook. Este tipo de compañías tienen unos ingentes ingresos en nuestro país gracias a la publicidad o a la utilización de datos personales, pero solo declaran una pequeña parte.
Sin embargo, de momento la aplicación de este impuesto no está respondiendo a las expectativas del Gobierno. No en vano, Hacienda tan solo recaudó 92 millones de euros durante el primer semestre del año pasado. Y eso que para todo el ejercicio, el Ejecutivo esperaba ingresar un total de 968 millones de euros. Este fracaso impositivo de la Tasa Google ha hecho que muchos países ya se planteen eliminarla, entre los que está incluido España.










