Los usuarios españoles de YouTube pueden escoger ya una nueva opción de pago más barata que la versión Premium si desean una experiencia mayoritaria pero no completa sin anuncios. El nuevo escalón, denominado Premium Lite, cuesta 7,99 euros al mes frente a los 13,99 del único plan hasta la fecha.
La segunda oleada de la expansión internacional de esta alternativa, estrenada a principios de marzo en EEUU, Australia, Tailandia y Alemania, llega a nuestro país junto a otros mercados europeos como Francia, Italia y Rumanía. Y su objetivo es convertir al pago a posibles usuarios de YouTube para los que resulta demasiado caro el plan Premium pero sí pagarían algo menos por esquivar la publicidad.
La propuesta de valor de Premium Lite se concentra en ofrecer una experiencia sin publicidad en el consumo de los vídeos elaborados por creadores, mientras la mantiene en los musicales. Esto se debe a que estudios internos demostraron que hay un público determinado que no usa YouTube para escuchar música y por tanto se ve penalizado por el precio del plan Premium para evitar anuncios en esos contenidos.
Por otro lado, el nuevo plan mantiene igualmente la monetización comercial del formato de vídeos cortos Shorts con el que YouTube compite con TikTok y Meta por creadores, consumidores y anunciantes asociados. Y sus suscriptores también pueden ver anuncios cuando llegan a contenidos mediante navegación o búsquedas, según indica la plataforma.
Los usuarios que escojan Premium Lite podrán evitar los anuncios en los vídeos de creadores pero seguirán viéndolos en Shorts y piezas musicales.
Más allá de la publicidad, otra de las diferencias clave entre Premium y Premium Lite es la posibilidad de reproducir vídeos en segundo plano, lo que permite consumir el contenido con la pantalla del móvil apagada. Y el segundo tampoco habilita las descargas de vídeos.
De momento, no hay datos sobre la aceptación de este plan, aunque Google ofrece con cuentagotas cifras sobre las suscripciones en YouTube, que además no segrega en cuentas. El dato más reciente al respecto lo ofreció indirectamente su consejero delegado Sundar Pichai en octubre al indicar que la suma de los ingresos generados por YouTube en los cuatro trimestres previos había superado por primera vez los 50.000 millones de dólares.
Al tener en cuenta las facturaciones publicitarias en cada uno de esos periodos se podía deducir que el negocio generado por usuarios de pago en YouTube rondaba entonces el 40% de todos sus ingresos. No está claro si esa cifra ha mejorado o empeorado desde entonces, pero lo previsible es que el nuevo plan incremente el número total de suscriptores.











